El Club América atraviesa un momento de reestructuración en el torneo Clausura 2026, y uno de los factores más críticos para el esquema de André Jardine ha sido la constante intermitencia de su principal referente ofensivo. Henry Martín, capitán y motor del ataque capitalino, ha encendido las alarmas en el cuerpo médico debido a una recaída física que lo marginó de los últimos compromisos del equipo.
Lejos de ser un incidente aislado, las molestias musculares del delantero yucateco se han convertido en un patrón preocupante. La acumulación de minutos entre la Liga MX, torneos internacionales y convocatorias con la Selección Mexicana ha comenzado a pasar factura. Pero, ¿cuál es el saldo real de esta sobrecarga física en los últimos doce meses?
El recuento de los daños: Las ausencias de Henry Martín
Al hacer una revisión exhaustiva del calendario desde marzo de 2025 hasta la fecha, las estadísticas revelan el impacto del desgaste en el cuerpo del atacante. En el último año, Henry Martín se ha perdido cerca de 30 partidos oficiales con la camiseta azulcrema, abarcando duelos de fase regular, Liguilla y competiciones de la Concacaf.
La inmensa mayoría de estas bajas no responden a traumatismos severos o lesiones articulares graves, sino a problemas derivados de la fatiga crónica. Los diagnósticos médicos han oscilado constantemente entre desgarros menores, sobrecargas en los gemelos y fatiga muscular en los isquiotibiales. En consecuencia, el cuerpo técnico ha tenido que implementar una gestión de cargas extremadamente cautelosa, dejándolo en la grada o en el banquillo para evitar rupturas fibrilares de mayor gravedad.

¿Cómo afecta su baja al esquema táctico de André Jardine?
La ausencia del número 9 representa mucho más que la simple pérdida de un goleador. Táctica y analíticamente, Henry Martín es la piedra angular del sistema ofensivo del Club América. Su capacidad para jugar de espaldas al arco, retener el balón bajo presión y distribuir el juego hacia las bandas permite que los volantes y extremos pisen el área rival con ventaja.
Sin el capitán en el terreno de juego, el equipo pierde a su principal poste. Además, su labor en la presión alta (el primer defensor en la salida del rival) es una característica que sus sustitutos no han logrado replicar con la misma intensidad. Por lo tanto, cuando Martín no está en la cancha, el América suele volverse un equipo más predecible, dependiendo casi exclusivamente de las individualidades por los costados para generar peligro.
El reto para la directiva y el armado del plantel
El panorama actual exige soluciones inmediatas en Coapa. Con la reciente plaga de lesiones que azota a la institución —incluyendo la grave baja de Víctor Dávila—, la dependencia hacia el estado físico de Henry Martín es absoluta. Asimismo, la inactividad intermitente del capitán obliga a la directiva deportiva a replantear la profundidad del banquillo en la posición de centro delantero de cara a los próximos mercados de fichajes.
El objetivo del cuerpo técnico para lo que resta del Clausura 2026 es claro: dosificar los minutos de su delantero estrella para garantizar que llegue en plenitud física a la Liguilla. Sin embargo, el futbol mexicano no perdona la falta de contundencia, y las Águilas deberán aprender a sobrevivir y sumar de a tres puntos incluso cuando su líder se encuentra en la enfermería.






