A menos de un mes de que inicie la máxima justa mundialista, el organismo rector del fútbol endurece sus políticas sobre el uso de espacios privados en el “Coloso de Santa Úrsula”.
A escasas semanas de que ruede el balón en la Copa del Mundo, el tema de la reventa de palcos FIFA ha pasado al centro del debate. El organismo internacional envió un mensaje contundente a los propietarios de plateas del Estadio Azteca. Además, anunció que queda estrictamente prohibida la comercialización o cesión de espacios para los partidos que se disputen en este recinto.
Históricamente, los dueños de estos lugares en el Estadio Azteca han operado bajo un esquema de propiedad privada que les permite rentar sus espacios para diversos eventos. Sin embargo, para evitar la reventa de palcos FIFA durante el torneo, la institución ha tomado el control total de la gestión de accesos. Por tanto, suspendió temporalmente los derechos de comercialización por parte de terceros.
Esta postura busca garantizar un control riguroso sobre la seguridad y la distribución oficial. Así, asegura que ninguna modalidad de reventa de palcos FIFA interfiera con las normativas globales de la máxima autoridad del fútbol.
Puntos clave de la restricción:
- Control de reventa de palcos FIFA: No se permite la renta ni la cesión de espacios privados para los juegos del torneo.
- Gestión única: La organización será la única entidad encargada de validar la entrada a todas las áreas del Estadio Azteca.
- Impacto en el Mundial 2026: La medida afecta directamente a los propietarios en uno de los estadios más emblemáticos del mundo, que albergará su tercera inauguración mundialista.
Con esta decisión, los propietarios deberán alinearse a los protocolos internacionales. Así, quedará fuera cualquier intento de reventa de palcos FIFA o prácticas comerciales habituales que rigen al coloso durante el resto del año. Además, el cumplimiento de estas normas en el Estadio Azteca será vigilado estrictamente durante todo el certamen.



