El Mundial 2026 no solo será algo histórico por el nuevo formato con 48 selecciones y que tendrá como sedes tres países diferentes. También será relevante por la globalización que existe ahora en el futbol. Cada vez es más común ver que algunos futbolistas luego de no tener una oportunidad para representar a sus país de origen o encontrar un sentido de pertenencia en otro lugar del mundo, deciden inclinarse para defender los colores de otra patria.
El fenómeno de los naturalizados en el Mundial 2026
Para la siguiente Copa del Mundo son algunos los casos relevantes de jugadores los cuales prefirieron representar a otro país antes que a la nación que los vio nacer:
1. Álvaro Fidalgo (México – Nacido en España)
El “Maguito” del Real Betis Balompié y antes jugador del Club América, ha completado su proceso de naturalización y se perfila como el cerebro del mediocampo de Javier Aguirre. Tras formarse en el Real Madrid, Fidalgo ha encontrado en México su verdadero hogar futbolístico.
2. Germán Berterame (México – Nacido en Argentina)
El delantero del Inter de Miami podría ser la solución al gol que tanto ha buscado el Tri. Sin embargo, su potencia física y olfato goleador lo convertiría en una pieza clave para el esquema ofensivo mexicano en 2026. Aunque su convocatoria para la Copa del Mundo todavía no es segura.
3. Aymeric Laporte (España – Nacido en Francia)
Aunque ya es un veterano en la defensa española, el central nacido en Agén disputará el Mundial 2026. Lo hará consolidado como el pilar de la zaga de Luis de la Fuente.
4. Robin Le Normand (España – Nacido en Francia)
Siguiendo los pasos de Laporte, Le Normand es otro francés que se inclinó por la selección española. Su consolidación en la Real Sociedad y el Atlético de Madrid lo han convertido en el compañero ideal de Laporte. Así, han formado una pareja de centrales 100% nacida en Francia que defendió el escudo de España en la pasada Eurocopa. Aunque su lugar en la convocatoria para el Mundial todavía no es seguro.
5. Folarin Balogun (Estados Unidos – Nacido en Inglaterra)
El atacante del AS Mónaco decidió dejar la disciplina de los Three Lions para unirse al ambicioso proyecto de los Estados Unidos. Balogun representa el nuevo estándar del futbolista binacional que elige el “Sueño Americano”.
6. Brahim Díaz (Marruecos – Nacido en España)
Tras brillar en el Real Madrid, Brahim optó por representar a los “Leones del Atlas”. Además, su debut mundialista con Marruecos es uno de los más esperados tras la histórica actuación del equipo en Qatar.
7. Alejandro Garnacho (Argentina – Nacido en España)
Alejandro Garnacho del Chelsea es el ejemplo perfecto de la “identidad elegida”. Aunque nació en Madrid, su vínculo con la Argentina de Messi lo llevó a vestir la albiceleste, aunque su lugar para ir al Mundial 2026 todavía no es seguro.
8. Evan Ndicka (Costa de Marfil – Nacido en Francia)
Francia sigue exportando talento al mundo. Ndicka, defensor de la AS Roma, decidió jugar para “Los Elefantes” de África, aportando solidez europea al conjunto marfileño.
9. Houssem Aouar (Argelia – Nacido en Francia)
Otro talento forjado en la Ligue 1que decidió volver a sus raíces. Aouar será el que mueva el medio campo de Argelia que sueña con dar la sorpresa en tierras norteamericanas.
10. Yunus Musah (Estados Unidos – Nacido en EE. UU. / Formado en Inglaterra)
Aunque nació en Nueva York, Musah pudo jugar para Inglaterra, Italia o Ghana. Sin embargo, su elección por el equipo de las “Barras y las Estrellas” lo pone como uno de los candidatos para jugar en el mediocampo en el Mundial.
Se conoce el caso de Francia, que en Rusia 2018 el equipo contaba con algunos de sus jugadores con raíces africanas, estos son casos de jugadores que cambiaron sus colores por unos que están del otro lado del mundo.
¿Qué dice el reglamento de la FIFA sobre los naturalizados?
Para que un jugador pueda defender a una nueva selección, debe cumplir alguno de estos requisitos:
- Haber vivido al menos cinco años en el nuevo país (después de los 18 años).
- Tener ascendencia directa (padres o abuelos).
- No haber jugado más de tres partidos oficiales con la selección anterior antes de los 21 años. El Mundial 2026 será el escenario donde estas historias de identidad y fútbol se entrelacen, demostrando que la pasión por una camiseta no siempre depende del lugar donde se nace, sino de donde se siente el fútbol.



